Cirugía preprotésica

La pérdida de dientes, las infecciones, los quistes, los tumores... provocan una atrofia de los maxilares que impide colocar los implantes necesarios para realizar una rehabilitación oral adecuada y restituir así los dientes perdidos. La cirugía preprotésica incluye todos los procedimientos que preparan y optimizan los tejidos blandos y duros de los maxilares para recibir exitosamente una prótesis y así se ayuda al paciente para que se le reconstruyan las estas áreas con el objetivo de restituir tejidos duros (hueso) y blandos (encía).

  • Injertos Óseos: el hueso perdido se suele reponer mediante el injerto óseo. Estos injertos se suelen obtener de la misma cavidad oral o de zonas donantes a distancia, principalmente cresta ilíaca, calota craneal o incluso tibia. Estos injertos se fijan a hueso vivo y se convierten en parte viva de ese hueso.
  • Distracción alveolar y transporte óseo: puede aplicarse en varias deformidades dentoalveolares congénitas o adquiridas (avulsión traumática, resecciones tumorales, atrofia alveolar por la edad, fisura palatina y enfermedad periodontal) y tiene la capacidad de reconstruir simultáneamente ambos tipos de tejidos. Se suele llevar a cabo estirando un callo de fractura que previamente hemos creado, primeramente se mueve el fragmento de hueso hasta donde sea necesario y se le lleva a su lugar original. También es una forma natural de regenar los tejidos blandos.

Piezocirugía

En ocasiones la existencia de una estructura anatómica que impide la colocación de los implantes es un problema más grave que la falta de hueso, como en el caso del nervio que atraviesa la mandíbula y que su trayecto limita la implantación. La Piezocirugía permite cirugías menos invasivas en la obtención de injertos y es efectiva sobre el hueso sin lesionar en absoluto los tejidos blandos. Sus principales ventajas son: precisión en el corte, mejor visibilidad y accesibilidad del campo quirúrgico, disminución del sangrado, protección de tejidos blandos y mayor confort del paciente.